Inicio Mi MálagaCF Se nos cayó una estrella: Juanpi Añor

Se nos cayó una estrella: Juanpi Añor

0
Compartir

El 5 de noviembre de 2016 escribí en este medio uno de los artículos más disparatados que se pueden escribir tras un partido de fútbol. Catalogar de estrella a un futbolista por acumular una serie de buenos partidos es una barbaridad, entre otras cosas porque el fútbol da muchas vueltas y Juanpi Añor era muy joven. “Ha nacido una estrella: Juanpi Añor”, así lo titulé. Me pudo la euforia por el gran partido que realizó, a las órdenes de uno de los mejores entrenadores que el Málaga ha conocido: Javi Gracia .

Juanpi es un futbolista que podría ser el líder natural del cualquier equipo, por su indudable calidad técnica y por la habilidad que demuestra para saberse mover sobre el terreno de juego. Pero no lo es. Y no lo es porque en su “cabecita” está su principal problema. Creerse figura antes de demostrar nada en fútbol ha destrozado más carreras de futbolistas que las inoportunas lesiones. El día que Juanpi entienda que al fútbol no se juega “gambeteando” sobre el terreno de juego, que hay algo más valioso que la calidad técnica, y se llama intensidad o espíritu de sacrificio, Juanpi volverá a ser un futbolista cotizado. Y hoy en día no lo es. Es un futbolista intermitente, con una elevada ficha para el rendimiento que ofrece, y que ningún equipo está dispuesto a pagar. Para jugar al fútbol se necesita tener más “sangre” -como se suele decir en el argot futbolístico-; como la que tiene Cifu, por eso Cifu es titular indiscutible, y otros con mayor calidad técnica no lo son. Es bueno que sea así, y aquí radica también parte de la grandeza del fútbol.  

Anoche Juanpi volvió a recordar al futbolista que ofreció un extraordinario rendimiento a las órdenes de Javi Gracia, pero su ficha es inasumible para este Málaga. No tanto para el Málaga como para su presidente. Porque parece ser que a Almería ha llegado otro tipo de presidente, con mejores intenciones y mayor solvencia económica, dispuesto a que el “límite de gasto” impuesto por la Liga no sea la excusa perfecta para no cumplir con su obligación.

Se enfrentaron en La Rosaleda dos equipos con los mismos problemas económicos y deportivos. Málaga y Las Palmas son dos clubes históricos venidos a menos, debido a la mala gestión de sus directivas, que los han conducido al colapso económico y deportivo. Con problemas para inscribir futbolistas, difícilmente se puede catalogar como normal la situación que ambos clubes están viviendo. Jamás he conocido al Málaga con problemas para inscribir futbolistas una vez empezada la liga. Históricamente ha tenido mejores y peores plantillas, incluso algunas nos han hecho descender, pero todas inscritas antes de la competición liguera, a disposición de los técnicos y en condiciones de competir. Nunca ha empezado el Málaga un campeonato de liga sin un delantero puro. Por eso tiene gran mérito los cuatro puntos conseguidos en los dos partidos de liga disputados. Ejercicio de profesionalidad por parte de los jugadores y del entrenador, a los cuales cabe felicitar.

No mereció el Málaga CF perder ante la UD Las Palmas. Tuvo las ocasiones más claras y puso más carne en el asador para llevarse el partido –más incluso que nuestro amigo Pedro del Mesón Cortijo Cristóbal-. Pero al final, goles son amores y no buenas razones. El conjunto insular se adelantó en el marcador tras aprovechar un error garrafal en la salida del balón de Mikel Villanueva, un futbolista descartado por el Málaga para jugar en Primera División, años atrás, por entrenadores sus correspondientes. Víctor tira de lo que tiene, y lo que tiene no es mucho. Entre no inscritos y lesionados. Por cierto, no toda la culpa es achacable al central malaguista, también Munir comparte error con Villanueva. Esta nueva concepción de la labor de Munir, al estilo Zubizarreta en los tiempos de Cruyff, jugando tan adelantado, ya nos ha costado un gol. Esperemos que estar circunstancia no se repita más. Sabemos que Munir es un portero que juega muy bien con los pies, pero ni es Zubizarreta ni la defensa que actúa delante suya es la que tenía a sus órdenes Johan Cruyff a principios de los 90. Así que, el entrenador tendrá que valorar si compensa mantener al portero Munir jugando tan adelantado cuando no tiene a centrales especialmente dotados para salir con el balón controlado.

Rubén Castro supo aprovechar el error garrafal de Villanueva para hacer lo único que ha sabido hacer en su vida futbolística: materializar goles. “Quien tuvo, retuvo, y guardó para la vejez”, dice el refrán. Y la UD Las Palmas, a pesar de no tener un equipo de relumbrón, y pasar por las mismas dificultades del Málaga, sigue contando en sus filas con un delantero goleador nato, a pesar de los años que atesora. Por eso ayer se llevaron un inmerecido punto. Y quizás también porque el Málaga no cuenta en sus filas con un futbolista de las mismas características, de los que no perdonan cuando se presenta la ocasión.   

Determinados futbolistas del conjunto blanquiazul rayaron a buena altura. Cabe destacar en el partido de ayer la labor de Cifu y Adrián. También el pundonor demostrado por Juankar –esperemos que esta temporada tenga más suerte con las lesiones- y Renato Santos. Por el contrario, hay futbolistas de los que cabe esperar bastante más y todavía no han dado lo que se espera de ellos, me refiero a Dani Pacheco y Keidi Bare. Villanueva no tuvo un buen partido y su compañero en labores defensivas, Diego González, rozó el aprobado. A algunos futbolistas de la plantilla parece que la categoría de plata les viene larga, y será el técnico el que tenga que decidir sobre su titularidad. El mejor del partido fue Juanpi, indudablemente, pero no sabemos el tiempo que estará a las órdenes de Víctor Sánchez del Amo. Se nos ha caído una estrella







Dejar una respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.