El pregón de un Cofrade, Vivencias de un niño

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Santi Souvirón vuelve a su niñez y adolescencia para Pregonar la Semana Santa de Málaga

  • A las 19.40 h, Paco García daba comienzo al acto del Pregón de la Semana Santa de Málaga 2018

La banda de música de La Paz comenzaba la parte musical con el Himno de España y a continuación el de Andalucía.

Después, un cuarteto con instrumentos de aire aportaron dos composiciones al acto y de nuevo la banda de La Paz, tomaba la batuta para, de una forma magistral, cerrar esta primera parte del acto, que vino a durar aproximadamente unos 40 minutos.



A las 20.47 h, y después del descanso, el protagonismo lo tomaba el pregonero del año anterior, comunicador y cofrade del Rico, el señor Francisco Javier Jurado “Coco”.

Empezó haciendo mención de forma reindivicativa a la liberación del preso por parte de El Rico. El año pasado, fuera de las fechas de Semana Santa, para enlazar de corrido con la presentación propia del pregonero, del que alabó su juventud y compromiso con la Semana Santa.

Y a las 21.00 h, tomaba la palabra Santiago Souvirón Gross, Pregonero de esta Semana Santa, con una puesta en escena, sencilla y sobria, a la vez que espectacular. Tres imágenes daban vida a las tablas del Cervantes: La Catedral, un Nazareno y las manos unidas de una Dolorosa.

Santiago Souvirón empezaba haciendo una alabanza a Málaga como ciudad, como compañera de vida y marco incomparable donde se desarrolla nuestra Semana Santa.

Agradecía a los que están y a los que no, y muy especialmente a su familia y a un amigo, Pablo Atencia, el estar anoche pisando las tablas del Cervantes.

El Pregonero nos llevó cogidos de la mano, primero a su infancia y después a su adolescencia, para “pregonarnos” lo que para él significa la Semana Santa de Málaga.

Todas estas vivencias de niño y de historias nazarenas contadas por mayores, claramente con alusiones a su familia y muy principalmente a su padre y de un primer Domingo de Ramos, donde el pequeño Santi iba a descubrir lo que sería su pasión ya de por vida.

Fue desgranando uno a uno sentimientos que todos hemos vivido alguna vez, cuando los rituales vuelven a recordarte lo que eres: Hombre de Trono o Nazareno, figura que el Pregonero ensalzó durante todo el acto.

Hizo un guiño a Nuestra Patrona, la Virgen de la Victoria, como la que debe ser la gran referencia devocional de esta Málaga.

Ya un Santiago Souvirón adolescente nos muestra todas sus contradicciones propia de esa edad, y como es la Semana Santa la que lo reconduce al “camino correcto”.

Entró de lleno en el relevo generacional en los varales y la importancia de que el Hombre de Trono vuelva a la fila nazarena.

El Pregón entró entonces en un momento de gran emotividad al hacernos participes a los allí presentes, de historias de Fe. Esas historias de pequeños enfermos, donde sus padres se agarran con fuerza al varal de la Fe, a un manto blanco o a una túnica.

Dio un pequeño tirón de orejas a las Cofradías al recordarle que se debe revitalizar la formación dentro de las mismas y mejorar el Culto Interno.

Y de pronto, nos encontramos a un Pregonero “maduro”, ya con hijos, en los que se veía reflejado a él de niño.

Habló del tanto manido tema del Monumento a las Cofradías, del cual dijo que era importante, pero dejando claro que el verdadero monumento lo tiene que llevar el cofrade por dentro.

Hizo mención a la labor social de las Cofradías y rindió un sentido homenaje a todos los que ya no están, y muy significativamente al profesor Garrido Moraga.

El Pregón terminó de una forma espectacular con una oda a todo lo que rodea y es Semana Santa, donde quedó puesto de relieve que es un enamorado de las Cofradías.

Podemos decir que fue un muy buen pregón el desarrollado anoche por el Cofrade Santiago Souvirón, que se salió del esquema tradicional para hablarnos de “sentimientos y emociones”.

El acto en sí es de una solemnidad en mayúsculas y quizás lo que le sobra son tantos políticos haciéndose fotos y le falta más cofrades de esos que limpian la plata, aunque ya se sabe que el espacio es el que es y el Cervantes no da más de sí.

Empieza así la cuenta atrás. Todavía no ha empezado la Semana Santa y ya notamos que se nos va. Así es el cofrade, vive eternamente en una pura contradicción, pero bendita sea.