No hubo sorpresa en el Wanda Metropolitano (1-0)

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Foto cortesía de: Antonio Sánchez García

No hubo sorpresa en el estreno del Wanda Metropolitano. La empresa era díficil para un MálagaCF que lleva más de una docena de partidos perdiéndolo todo, a excepción de uno del Trofeo Carranza, ante el Villarreal. Sin embargo, esta noche, el Málaga ha ofrecido otra imagen. Una pena tanto nadar para morir en la orilla. Siempre he pensado que a los estadios de los equipos grandes se va a ganar o a que te goleen –señal de que en algún momento del partido has perdido el miedo y te has lanzado al ataque-, porque perder por la mínima es lo peor que te puede suceder. Y por supuesto que un empate se puede considerar un valioso botín, como el que nos trajimos la temporada pasada del Camp Nou.

A priori, el planteamiento de Míchel ha resultado impecable. Bastante defensivo, eso sí, pero poco puedes hacer ante un equipo que ha demostrado en los últimos años que es de los mejores de Europa. La única forma de puntuar ante un equipo que te supera en calidad y presupuesto es jugar arropados e intentarlo a la contra, y en gran medida el Málaga lo ha conseguido en la noche de hoy. La jugada de contraataque que en el minuto 36 no ha acabado en gol de Borja Bastón es lo mejor que el Málaga ha hecho en los últimos 13 partidos. Una contra perfecta que partió de las botas de Esteban Rolón y que Bastón ha culminado bien, con la mala fortuna de haberse topado en uno de los mejores porteros del mundo: Jan Oblak. ¿Por qué Borja no ha podido perforar la portería de Oblak en esa jugada? Porque no es Messi ni Cristiano Ronaldo, pero su jugada ha sido extraordinaria. Hacer gol en esa circunstancia sólo está al alcance de los mejores.

El Málaga del primer tiempo ha dado esperanzas al malaguismo. La disciplina táctica del equipo ha sido encomiable. Por el perfil de los jugadores que Míchel ha dispuesto para saltar al campo, deducimos que ha apostado por la seguridad defensiva, aunque ello conllevase renunciar a la aportación de otros futbolistas que pudieran aportar velocidad en banda o mayor calidad técnica; pero menos capacidad de sacrificio en tareas defensivas.

A destacar la actuación de Recio, que hoy ha vuelto por sus fueros en tareas defensivas. Recio ha estado en todas partes, haciendo kilómetros y sudando la camiseta, como nunca le vamos a negar. Lástima que los resultados no acompañen. Ojalá el paleño vuelva a ofrecer las prestaciones que ofreció al final de la pasada campaña.

También merece que destaquemos la actuación del debutante Estebán Rolón. Ha demostrado gran aplomo para ser su primer partido en la liga española. Su aportación ha liberado a Recio en tareas defensivas, y ha podido lucir más. Quizás Rolón pueda ser un futbolista interesante como pivote defensivo.

No ha tenido buena actuación Chori Castro. Ha perdido la frescura y la velocidad de años atrás –y hasta la capacidad de pisar área con peligro-. Puede que Míchel haya confiado en él buscando su experiencia en un partido tan trascendental. Pero su aportación al equipo es poca y pierde el esférico ante el contrario son suma facilidad.

Mula sigue siendo uno de los futbolistas más destacados del Málaga, alabado incluso por todos los comentaristas televisivos. Mal asunto, porque semana a semana es puesto en el escaparate de posible traspaso para el año que viene.

Diego Rolan ha demostrado en los pocos minutos que ha jugado que atesora calidad y velocidad. Podría ser el complemento perfecto que necesita Borja Bastón. Su jugada ha merecido culminar en gol. Un buen dible en área contraria y un duro disparo despejado por el cancerbero colchonero.

De Adrián podemos destacar su capacidad de lucha durante todo el partido, pero de momento no ha estado nada afortunado en sus actuaciones como malaguista. Le avala buen curriculum en los equipos por los que ha pasado, pero en el Málaga todavía no está brillando en absoluto. Y haría bien Míchel sustituyéndolo llegado el momento para buscar otras alternativas. Muchas veces, el banquillo aclara las ideas.

En cuanto al juego colectivo del equipo hemos de mencionar el abuso del pase en corto. A la falta de ideas se une la falta de confianza en un equipo que se ha acostumbrado a perder. No se asumen riesgo en los pases, no hay movientos de futbolistas sin balón ni entre líneas. Se abusa del patadón ante cualquier dificultad. Y sin juego combinativo para salir con el balón controlado, no es posible elaborar buenas jugadas. 

Y por último, destacar la impresionantes intalaciones del club colchonero. Un gran estadio para un histórico del fútbol español. Y un honor para el Málaga haber participado en este partido histórico para el club colchonero, a pesar de la camiseta que hoy hemos vestido. No entiendo que el Málaga tenga que renunciar a sus colores en un partido tan importante para la historia de la liga española. Pienso que el Málaga debió vestir de blanquiazul, aunque hubiese llevado el calzón blanco –y dejar el león enjaulado por un día-. Este partido quedará registrado en la memoria de los atléticos y de los malaguistas -y no por un resultado positivo para nosotros-, sino por la trascendencia histórica de inaugurar un estadio. El club malaguista ha regalado al Atlético de Madrid una portada histórica del diario Marca del primer partido que ambos equipos disputaron en mayo de 1943, cuando el club colchonero era el Atlético Aviación.

Mucho se ha hablado en estos días sobre el precio de las entradas que el club colchonero ha dispuesto para los malaguistas que se han desplazado a Madrid –que por cierto, no han merecido ni diez segundos de imágenes de Bein Sport, como tampoco ningún comentario de los locutores de televisión, para los que algunos jugadores malaguistas son más importantes por su pasado atlético, caso de Bastón o Keko, que por pertenecer al Málaga-; pero quizás el elevado precio se pueda justificar por la alta demanda de entradas que se ha producido para un partido de tanto interés y relevancia para los seguidores colchoneros. Pero en fín, es algo opinable.