Los suplentes también golean (3-0)

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Si algunos afirmaban que Muñiz tenía una flor, Víctor Sánchez tiene un jardín. Como los que embellecían los palacios de Hassan en la canción de Pastora Soler. Menudo repasito le está dando el actual entrenador al anterior, para estupefacción de algunos, a los que sólo les queda argumentar que era muy buen profesional…, como si los demás no lo fuesen. Que el primer gol haya sido materializado por un futbolista que no ha jugado ni un solo partido completo en lo que llevamos de temporada, o que los suplentes hayan sido capaces de endosarle tres goles al Elche, nos habla muy a las claras de cuán equivocados estaban aquellos que en su día no apostaron por el entrenador madrileño o cualquier otro que hiciese jugar a este equipo con alegría y sin miedo.

La alineación de hoy no gustaba a casi nadie. Reconozco que, a un servidor, tampoco. Estaba plagada de futbolistas que, en teoría, no servían para este Málaga, según la confianza que tenía depositada en ellos el anterior entrenador. El actual técnico, sin embargo, está demostrando que había plantilla de sobra para ascender y que en el fondo, estaba infrautilizada o poco motivada. Los suplentes del equipo malacitano le han dado un buen repaso al conjunto ilicitano, al que no pudimos vencer en la primera vuelta y encima sacaron a relucir las debilidades del Málaga de Muñiz.

Cuando un equipo está en racha, todos los futbolistas aportan cosas positivas. Es un auténtico placer ver a nuestra plantilla involucrada al 100% por conseguir el objetivo del ascenso. La movilidad de este equipo es encomiable. El Málaga ya es capaz de jugar sin balón, circunstancia necesaria para hacer fútbol de calidad. Que los futbolistas no paren de pedir el esférico buscando continuamente los desmarques es la mejor señal de que se empieza a practicar fútbol de Primera. Todos han rayado a buen nivel, y si quisiéramos ponderar la labor de algunos, deberíamos empezar por la portería: Kieszek es un gran portero que en nada desmerece a Munir. El Málaga tiene dos grandes porteros, por lo que hace gala a lo que siempre ha sido tradición en este club. Otra cosas no, pero buenos porteros siempre hemos tenido. También vamos descubriendo que Boulahroud, sin ser nada del otro mundo, tienen buen manejo de balón, otra medalla en la pechera del actual técnico, junto a la de Renato Santos. Pero en el partido de hoy también hemos vuelto a ver cosas positivas en Harper, Hicham, Pachecho, etcétera…

El próximo miércoles empieza una competición distinta. Ante el Deportivo de la Coruña hemos de jugarnos el pase a la siguiente ronda de la liguilla de ascenso. La diferencia entre ambos equipos en la liga regular ha quedado establecida en seis puntos, pero nada tiene esto que ver con lo que viviremos en el próximo partido en Riazor. Sólo serán válidas virtudes como la intensidad en el juego, la máxima concentración, la experiencia para marcar los tiempos del partido y ciertas dosis de calidad para desnivelar el marcador; justo las virtudes de las que el Málaga ha hecho gala en los dos últimos meses de competición. Por eso tenemos fundadas esperanzas en pasar a la siguiente ronda.

Pero ahora dejemos el partido y tratemos lo que ha dictaminado la sentencia del caso Bluebay. La Justicia ha dictaminado que, de forma provisional, la propiedad del Málaga ha de ser compartida entre su actual propietario, el jeque Al Thani, y la empresa hotelera Bluebay. No sabemos qué pasará en un futuro, pero de una cosa estamos seguros: este Málaga necesita inversión, porque de lo contrario, aunque ascienda, pronto volverá a caer. Sin futbolistas de calidad ni capacidad inversora, en Primera no se puede permanecer por mucho tiempo. Y el actual propietario ha demostrado en los últimos cuatro años una nula capacidad inversora, más al contrario, se ha dedicado a traspasar canteranos y a “administrar” los suculentos ingresos televisivos. ¿Cuál sería la solución ideal? Pues pensamos que un acuerdo entre ambas partes por el cual el jeque Al Thani pusiera fin a su estancia en Málaga y se desprendiera de sus acciones en beneficio de la empresa Bluebay. ¿Esta solución implicaría un cheque en blanco a los nuevos propietarios? Rotundamente no. Porque la historia tiende a repetirse. Y no es la primera vez que una empresa externa a nuestra provincia fija sus intereses en nuestro club para obtener pingües beneficios a cambio de poco rédito deportivo. Al principio inversiones ilusionantes para posteriormente abrir un periodo desinversor y de recogida de beneficios, sangrante para las aspiraciones deportivas del club y de la afición. Estaremos atentos a los acontecimientos.







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