La importancia de la hidratación correcta en un thiathlón o en cualquier deporte. La hiponatremia

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El peligro de la hiponatremia inducida por ejercicio

La hiponatremia es el trastorno hidroelectrolítico definido como una concentración de sodio en sangre por debajo de lo normal. Hay muchas causas que llevan a la condición de hiponatremia, pero la que interesa principalmente a los atletas de larga distancia es la que aparece por dilución al haber bebido demasiado, es decir, por haberse sobrehidratado. Esto puede ser exacerbado por la pérdida de sodio por el sudor durante el ejercicio prolongado. Esta combinación es lo que se denomina como HIPONATREMIA INDUCIDA POR EJERCICIO.

El mantenimiento de los niveles de sodio dentro de su rango normal es fundamental en la homeostasis, y para una correcta función del metabolismo celular. Cuando el sodio baja, pueden aparecer náuseas, letargia, calambres musculares, debilidad y dolor de cabeza.

El sodio tiene un papel fundamental en la transmisión del impulso nervioso,  en la contracción muscular, en el equilibrio ácido-base y en el mantenimiento del volumen y de la osmolaridad plasmática.

LA APARICIÓN DE HIPONATREMIA ES UN HECHO FRECUENTE DURANTE EL EJERCICIO FÍSICO, PARTICULARMENTE ENTRE LOS PARTICIPANTES DE PRUEBAS DE LARGA DISTANCIA. De hecho es una de las complicaciones médicas comunes en maratones, ultramaratones y en triatlones de distancia Ironman (3800m de natación, 180 km de ciclismo y 42 km de carrera) con incidencias entre 15-30% y alrededor de 1% de hiponatremia crítica potencialmente letal (<120 mEq/L). Se ha descrito hasta un 51% en participantes de un ultratrail de 161 km en Granite Bay, lo que sugiere que la hiponatremia inducida por ejercicio (HIE) es más prevalente en los eventos de resistencia extrema de mayor duración y que es un hecho común en los atletas participantes en este tipo de eventos.

La reciente muerte de un triatleta por edema cerebral durante el Campeonato de Europa de IRONMAN en Frankfurt en 2015 así como la descripción de otros casos fatales en el contexto de una HIPONATREMIA AGUDA DEBIDO AL EXCESO DE CONSUMO DE LÍQUIDOS, ha alertado a los organizadores de eventos de ultradistancia y reabre el debate sobre el riesgo de hiponatremia e inadecuadas estrategias de hidratación.

La hiponatremia inducida por ejercicio fue descrita por primera vez en Durban en el Ironman de Sudáfrica en 1981 y en 1985, Noakes et al describieron la aparición de hiponatremia severa en 4 atletas después de más de 7 horas de ejercicio continuo. Antes de los años 80 se aconsejaba a los atletas no beber durante el ejercicio, lo que incrementó el número de deshidrataciones y de hipernatremias (sodio alto en plasma) en los corredores. Esto hizo cambiar las pautas de hidratación, recomendándose consumir elevadas cantidades de líquido durante las pruebas de larga distancia a ritmos de entre 500-1500 ml por hora. De hecho los organizadores de eventos de larga distancia ponen a disposición de los corredores grandes cantidades de agua y “bebidas isotónicas” con el objetivo de evitar deshidrataciones durante las pruebas. Concomitantemente a estas recomendaciones se observó un aumento de la incidencia de hiponatremia en aquellos atletas participantes en pruebas de resistencia, particularmente en Estados Unidos, y, a medida que los maratones, triatlones y otras pruebas de ultradistancia se han ido popularizando, más atletas se exponen al riesgo de sufrir hiponatremia inducida por ejercicio.

La mayoría de los atletas que sufren hiponatremia se encuentran sin síntomas o presentan síntomas leves (debilidad, mareo, cefalea, letargia, náuseas o vómitos). Sin embargo, la hiponatremia puede llegar a ser grave y producir síntomas severos como estupor, convulsiones, coma y muerte.

FACTORES DE RIESGO: Se han descrito numerosos factores de riesgo implicados en el desarrollo de la HIE. EL MÁS IMPORTANTE ES UN ELEVADO CONSUMO DE LÍQUIDOS DURANTE Y DESPUÉS DE LA PRUEBA, LO QUE CONDUCE A SOBRECARGA HÍDRICA. Existe una relación directa entre peso ganado durante la prueba e incidencia de hiponatremia. En el maratón de Boston 2002 el 71% de los corredores que desarrollaron hiponatremia habían ganado peso postcarrera. El consumo y frecuencia de líquidos ingeridos fue significativamente superior en los corredores que desarrollaron hiponatremia. Incluso la severidad de la hiponatremia se relacionaba con la cantidad de peso ganado. El 17% de aquellos que aumentaron más de 2 kg durante el evento desarrollaron hiponatremia grave comparado con un 3% en los que ganaron entre 0.0 y 1,9 kg.

Hallazgos similares fueron encontrados en una revisión de 2135 atletas participantes en eventos de resistencia (IRONMAN Nueva Zelanda 1997 y 2004, IRONMAN Sudáfrica 2000 y 2001, Christchurch Marathon 2002, Maratón Nueva Zelanda 2002, Maraton de Boston 2002, Maratón de Houston 2003, Ultramaratón 109-km Argus Cycle Tour 2003).

LA MAYORÍA DE LOS ATLETAS QUE DESARROLLAN HIPONATREMIA HABÍAN UTILIZADO UNA ESTRATEGIA DE HIDRATACIÓN CONDICIONADOS POR LAS RECOMENDACIONES PARA EVITAR DESHIDRATACIONES (BEBER A RITMOS PREESTABLECIDOS ANTES DE TENER SENSACIÓN DE SED).

En 1999, participantes de la Suzuki Rock ‘N’ Roll Marathon declararon haber consumido “TODO EL AGUA POSIBLE” durante y después del evento por miedo a la deshidratación. En contraste con estos hallazgos no se encontraron casos de hiponatremia en el Christchurch Marathon 2002 donde no se recomendó una estrategia de hidratación agresiva, espaciándose las estaciones de avituallamiento cada 5 km (En el maratón de Boston se encontraban cada 1,6 km)

UN DATO IMPORTANTE A TENER EN CUENTA ES QUE EL USO DE BEBIDAS DEPORTIVAS, MAL LLAMADAS BEBIDAS “ISOTÓNICAS”, NO PREVIENEN LA APARICIÓN DE HIPONATREMIA YA QUE LA MAYOR PARTE DE ELLAS SON MARCADAMENTE HIPOTÓNICAS RESPECTO DEL PLASMA. Gatorade® o Powerade® por ejemplo contienen una concentración de Na de 23 mEq/L, muy inferior a los 135-145 mEq/L del plasma.

Otro factor de riesgo independiente para el desarrollo de hiponatremia es un mayor tiempo de carrera. El 52% de los corredores del maratón de Boston 2002 que desarrollaron hiponatremia, tenían TIEMPOS DE LLEGADA POR ENCIMA DE 4H comparado con un 13% en los que terminaron en menos de 3h y media. LOS CORREDORES MÁS LENTOS CONSUMEN UNA MAYOR CANTIDAD DE LÍQUIDOS QUE LOS MÁS RÁPIDOS Y ELIMINAN MÁS SODIO POR SUDOR Y ORINA.

Entonces, ¿cómo evitamos la hiponatremia?

Muchos atletas nos comentan que tratan de mantener su orina “clara” durante las carreras “signo inequívoco” de no estas deshidratado…pero es esto correcto?

Debo beber antes de tener sed? O cuando tengo sed… Cuál es el rol de la suplementación con sales durante un evento de larga distancia?. Pero yo que tengo que hacer?

Pronto hablaremos de esto y más amigos…

Dr Diego López de Lara. Endocrinología Infantil

IRONMAN Finisher